Monday, December 17, 2012

Muerte de la Federación

Lo que sucedió ayer fue el producto muy previsible de la mezcla de un conjunto de factores que para muchos no representaba algo digno de atención. La inmensa abstención, que perjudica tanto a la Oposición en comicios regionales y parlamentarios, es lo que le valió una nueva derrota electoral en menos de tres meses: 20 estados para el Oficialismo y 3 para la Oposición.

En los años 2000 y 2008, cuando la participación aumentó, las Gobernaciones se mantuvieron para la Oposición, pero cuando en 2004 la abstención superó el 60%, solo se ganaron dos: Zulia y Nueva Esparta. En el 2004, la abstención fue generada por el terrible despecho electoral que significó la derrota en el referéndum revocatorio contra el Presidente de la República. Del mismo modo, este año después de la victoria de Chávez el 7 de Octubre, era de esperarse el alto índice de abstención, que se mantuvo en o más del 50%. Además, debe incluirse el boost de participación otorgado por la vulgar manipulación de la salud del Presidente para fines políticos, asegurando que la victoria sería un tributo a su embalsamada persona. 

Debemos tomar en consideración otros factores como la tradicional apatía a las elecciones de esta naturaleza, la cercanía de las fiestas y las vacaciones, y el más importante de todos: el descontento. ¿Qué significa la derrota de los partidos regionales más fuertes de Venezuela? La derrota de Proyecto Venezuela y de Un Nuevo Tiempo Contigo, en Carabobo y Zulia respectivamente, debe ser analizada cuidadosamente. En la ciudad de Maracaibo, durante los últimos meses fuimos testigos de una apresurada ola de asfaltados y bacheos sin precedente. En los informes de gestión de la Gobernación se leen millones de bolívares invertidos, más que en infraestructura, en dádivas casi exactamente iguales a las que da el Gobierno nacional, de la misma manera y con el mismo propósito: moldear la masa de votantes. Tanto el Gobierno nacional como el regional acentuaron el populismo que juraron derrotar tras la caída del bipartidismo. El resto del tiempo, se echan fresquito en la poltrona.

El Gobierno nacional inyecta millones de bolívares en la economía venezolana durante el año electoral más importante, con lo que genera la sensación de bienestar que le vale la victoria en los comicios. Esto hace a sus votantes seguidores del dinero, no de postulados ideológicos. Lo mismo sucedía con UNT, y el riesgo que se corre siempre con esta táctica es la infidelidad de los votantes, sufriendo la suerte que se sufrió ayer. No puedo hablar por Proyecto Venezuela, pero los comentarios que escuché de allegados en Valencia era que la confianza (por parte del partido), la inactividad (por parte de los activistas) y la abstención (por parte de los votantes) permitiría al candidato del PSUV hacerse con la Gobernación que históricamente perteneció a la dinastía Salas.

De manera que no solo podemos culpar a quienes no fueron a votar, sino también a los dirigentes de ambos partidos. La falta de renovación del liderazgo político y el continuismo provocó la debacle del bipartidismo, y lo mismo le costó a estas dos fuerzas regionales en nuestros tiempos. La campaña del “Pa’l Zulia lo Zuliano” no caló con suficiencia en una masa de votantes descontenta con la dinastía Rosales. Es así como se pierde terreno, con la testarudez y la politiquería, frente al monstruo que hoy llamamos Estado. La responsabilidad no recae entonces tanto sobre el votante que se abstiene, sino en el gobernante que se impone, de la misma forma en la que impone los suyos Hugo Chávez. La crítica debe ser fuerte, pues debe ayudar a evitar derrotas como las de ayer.


Hoy tenemos un escenario curioso. 11 Gobernaciones están en manos de militares disfrazados de civiles, y la Presidencia está en manos de un Presidente-Comandante ¿Caudillismo democrático? Una imagen dantesca: volvemos a ser la Capitanía General de Venezuela, 200 años después. El contrato federal se ha roto, se ha hecho trizas, para dar paso al Estado Comunal, la centralización en su máxima expresión.

La presencia de la Oposición se redujo fuertemente ayer. Pasamos de conquistar 5 Gobernaciones (Zulia, Táchira, Nueva Esparta, Miranda y Carabobo), más una posterior a las elecciones (Lara), a contentarnos con 3 estados (Lara, Miranda y Amazonas). Gran parte de las áreas metropolitanas de gran valor se perdieron, pero nos queda un premio de consolación. De hecho, más que de consolación, diría que es un logro importante para resaltar: la victoria de Henrique Capriles Radonski en Miranda. La presencia en el escenario político de este personaje se fortalece cada día. El discurso que dio ayer fue honesto y transparente, expresó su felicidad por Miranda pero su tristeza por el resto de Venezuela. No enarboló sonrisa allí donde no la sentía. Fue un discurso de líder, su naturaleza de candidato nacional continúa más viva que nunca. 

El ex candidato presidencial y su rumorado Vicepresidente, Henri Falcón, allí en sus puestos de combate. Hoy se hace más evidente que nunca que lo que rendirá frutos de ahora en adelante es la gestión de calidad, no la pobre politiquería. Avanzada Progresista, célula disidente del partido Patria Para Todos, y el Movimiento Primero Justicia, a la cabeza del movimiento opositor en Venezuela. La Unidad deberá reestructurarse en torno al nuevo escenario, y nuestro deber es acompañarla con votos.

"Creo que el sabe lo que es Roma. Roma es la plebe. Haz magia para ellos y se distraeran. Toma sus libertades y aún aplaudirán. El corazón latente de Roma no está en el mármol del Senado, está en la arena del Coliseo. Les traerá la muerte... Y lo amarán por eso."

Sunday, October 21, 2012

La autocrítica destructiva


No falta el autor trágico que da color a la desmoralización que sufrió la Oposición venezolana en las elecciones presidenciales del 7 de Octubre pasado. La confusión reinó entre los creían que ganarían y los que esperaban una “guarimba” para desmontar el fraude del que fuimos víctimas en el momento en el que, mucho más temprano de lo que se esperaba, se dio el primer boletín con tendencia irreversible en la sede del Consejo Nacional Electoral. Ahora todos esperamos una reivindicación por las miles de irregularidades que se dieron ese día en todo el país. Los líderes de Oposición salieron a dar la cara por la derrota, vaticinada por las encuestas meses antes, y por todos los venezolanos que buscaban salida de un Gobierno autocrático, excluyente y sin idea de cómo brindar progreso a un Pueblo víctima del mismo clientelismo producto del puntofijismo.

Los partidos del Pacto de Punto Fijo instalaron en Venezuela, y en la mente del pobre y el pobre de mente, un clientelismo terrible del que seguimos siendo víctimas desde la llegada de este Gobierno. Antes que erradicarlo, el gobierno de Hugo Chávez lo profundizó y, con ayuda del populismo más puro, lo llevó a su máxima expresión. Se ha moldeado una masa electoral que ha sido utilizada como un arma en contra de todos aquellos que buscan un cambio en el país, pues es evidente que el que se vino con la victoria del Movimiento V República en 1998, la llamada Revolución Bolivariana, es un tremendo fiasco que hundió más al Pueblo en la dependencia que busca secuestrar todas las voluntades del país para mantenerse indefinidamente en el Poder.

Pero los partidos que en 1958 llegaron al Gobierno también nos dieron a probar la democracia, una conquista invaluable para Venezuela tras tantos años de inestabilidad y dictaduras militares. La renovación de liderazgos fue tan insipiente y virtualmente inexistente que yo pondría en duda la victoria sobre el caudillismo, mucho más aún cuando quien lleva 14 años en el Poder se ha legitimado, aún con atropellos y abusos, 3 veces electoralmente. Ahora que los nuevos líderes se han crecido en los espacios que se les ha permitido, los condenamos por sus blandos discursos y sumisión inexplicable.

La anti política se apoderó de la Oposición a Chávez desde que esta existe, cuando fue el último quien la puso de moda, para arrasar con la razón y la estrategia y dar paso al fanatismo y la desesperación. Estamos desesperados por que Chávez salga del Poder. Muchos aseguran que jamás saldrá por la vía electoral. Condenamos el discurso de nuestros líderes tras la derrota porque no obtenemos de ellos la anti política tradicional, la política imposible de llevar a la práctica sin Chávez y de la que seremos esclavos hasta el 2000-siempre sino organizamos la resistencia seria que lleve a los Tribunales a los bandidos que ocupan el Poder.

La resistencia se construye con Unidad. Desde 2008, dos años después de otra derrota, la Oposición se reunió en torno a nuevos partidos, con nuevos liderazgos. Los nuevos líderes para muchos no son suficiente, ninguno está a la altura de las expectativas. Difiero de esos muchos, tan concentrados en caminar por la calle del medio y de la “autocrítica” que olvidan el propósito de toda la aventura. Mantengo que el liderazgo que se logró edificar y consolidar sobre Capriles Radonski es de naturaleza única, y que el crecimiento de la Oposición ha sido tal que no podemos hablar de derrota. Todos jurábamos con nuestra mano sobre la Biblia que Venezuela había sufrido bastante en estos 14 años, que había sucedido todo lo que llevaría a este régimen al cadalso, pero no es así. Falta sufrir y caer otras veces antes de que se presente la posibilidad de vencer el yugo dictatorial de estas masas moldeadas de corazón sin razón.

Desconcertados por el discurso en el que no consiguen lo que quieren, dicen que hay un pacto secreto, que se vendió al país para apostar por la supervivencia característica de la anti política. Con esto mismo podríamos asegurar que no existe proyecto alterno, que eso que llamamos alternativa democrática es una sanguijuela que no sobreviviría sin Chávez ni pretende hacerlo. Votamos todos por unos cobardes incapaces de hacerse cargo de un país que quedará en ruinas después de tantos años de arrojar dinero a bolsos sin fondo, millones de dólares en subsidios y la destrucción del aparato productivo humano e industrial.

Antes que aceptar la derrota preferimos creer esto, creer que no hay esperanza y que todo por lo que trabajamos es en vano. Incapaces de aceptar que aún falta camino por recorrer, recurrimos a la desmoralización y el derrotismo. Destruimos a nuestros propios líderes, los únicos en capacidad de hacer algo y que han hecho tanto por vencer todos los días un poco más el centralismo, el autoritarismo y el ventajismo con el que este Gobierno ha hecho del Estado su hacienda particular. Seguimos derrotando los abusos de este Gobierno, seguimos sumando voluntades a la causa del cambio, de la paz y la evolución. Debemos seguir ampliando la Mesa y el proyecto, y luchando por denunciar el abuso y ganar nuevos espacios, para obtener la verdadera victoria.

Ha sido y será un largo camino, hemos llevado muchos golpes y hemos caído, pero nos volvemos a levantar. Las victorias que hemos obtenido a través de la organización y la verdadera afiliación por una causa no pueden dejarse perder. Seguimos luchando por un futuro mejor, por la nueva forma de hacer política, lejos de la anti política, el puntofijismo y el actual régimen resentido y lleno de odio. No habrá obstáculo, de donde sea que venga, que no podamos derrumbar, porque Venezuela quiere un verdadero cambio y quiere Progreso, no quiere más enfrentamientos pasionales y románticos sino la reconciliación, y quiere buscar con la razón su propio camino.

Y como dijo Stalin: "¡Ni un paso atrás!"

Tuesday, October 16, 2012

Dios y Federación

Que guayabo tan afortunadamente efímero. La derrota sufrida el pasado 7 de Octubre en las elecciones presidenciales fue difícil de superar, pero el discurso oficial de la oposición estuvo dirigido a mantener la esperanza. En rueda de prensa a medios internacionales, Henrique Capriles habló con serenidad sobre lo que había ocurrido aquí y aseguró que se había enfrentado a todo el aparato del Estado. El brutal atropello del Gobierno el día de las elecciones es una cuestión denunciable, pues no se jugó en igualdad de condiciones. Autobuses de Petróleos de Venezuela S.A., y efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana ayudaron al Partido Socialista Unido de Venezuela a movilizar votos para el Presidente de la República. El Consejo Nacional Electoral abrió nuevos centros de votación con propósitos sumamente dudosos, y asignó como coordinadores de los centros de votación a miembros del PSUV, que junto a los soldados del Plan República se dedicaron a retrasar el proceso en el momento en el que se sabía que Capriles Radonski tenía ganado el día. El Servicio Autónomo de Identificación, Migración y Extranjería (SAIME), permitió la multicedulación de miles de personas que dieron el voto a Chávez más de 3 veces, y es un servicio adscrito al Ministerio de Interior y Justicia, en manos del Gobierno, he allí el detalle. Nos jugaron unas cartas que más nunca les podemos permitir usar, y son denuncias que deben hacerse sin lugar a dudas para asegurar que el ventajismo se reduzca al mínimo. Sin pudor alguno se utilizaron los recursos de todos los venezolanos para favorecer a quien hoy se encuentra en el Poder y que se rehúsa a dejarlo. “Me consumiré con gusto al servicio del Pueblo.”

Es más difícil asimilar una derrota de esa naturaleza, pero aún tenemos objetivos, aún hay un camino. No hay tiempo para el duelo. Los espacios que hemos ganado desde el 2008 no pueden entregarse con resignación. De la naturaleza de las campañas regionales dependerá el esfuerzo que tendremos que hacer para mantener y ganar nuevos espacios. El Gobierno Nacional se ha encargado de centralizar y acumular en Caracas (y más en importante, en Chávez) todo lo que alguna vez se tuvo la intención de descentralizar. Los puertos, aeropuertos y autopistas que constitucionalmente son potestad exclusiva de los Estados le fueron arrebatados a través de una Ley, acciones que en condiciones corrientes y con un Tribunal Supremo de Justicia imparcial y efectivo no hubiesen podido concretar. La eliminación del Fondo Intergubernamental para la Descentralización para sustituirlo por el Fondo de Compensación Interterritorial, la aprobación de la Ley del Consejo Federal de Gobierno apenas en 2010 a causa del veto presidencial en 2005, la activación de la Secretaría General del Consejo Federal de Gobierno sin siquiera un solo miembro de los Estados con Gobernadores de oposición, y la creación del Ministerio del Poder Popular para las Comunas y la Protección Social (un ente adscrito al Gobierno Central) son parte de una vil mentira que busca hacer creer que el Poder se descentraliza, como lo dice la Constitución, cuando en realidad busca concentrarse en el Despacho de la Presidencia.

Desde 1999, año en que la Asamblea Nacional dejó de ser bicameral, Venezuela empieza a perder el sentido de su federalismo. La revisión judicial es una asignatura pendiente, la Sala Constitucional del TSJ permite cada adulteración del sentido de la descentralización en pro de la concentración del Poder en la autoridad nacional. Las esferas de Gobierno regionales y municipales se ven sometidas a un hostigamiento continuo por parte de la Contraloría General cuando no pertenecen a candidatos del partido oficial. De manera que más que la descentralización, se está llevando a cabo la re-centralización del Poder, para poner el Estado entero en manos de un solo Gobierno, de un solo personaje “indispensable” para la Nación.

Es por eso que no solo debemos denunciar el abuso y el ventajismo brutal, sino luchar contra él, vencerlo, y salir a votar el 16 de Diciembre. Corremos con ventaja en muchos Estados del país. Lara, Zulia, Nueva Esparta, Miranda, Carabobo, Táchira, Mérida y Monagas son Estados en los que se presentan oportunidades que no se pueden desaprovechar. En 4 Estados del país, el aliado más fuerte del PSUV, el Partido Comunista de Venezuela, lanzó sus propios candidatos, evidencia de las fracturas internas en el oficialismo. Aún con diferencias, los partidos que conforman la Mesa de la Unidad Democrática van con un solo candidato a todas las Gobernaciones, algo que por sí solo rendirá frutos. Chávez no endosa votos, los resultados regionales no han sido nunca ni serán iguales a los de una elección presidencial. No votar en las elecciones regionales y municipales que se vienen es entregar el país en bandeja de plata al oficialismo, como se hizo en 2004. Se acabó el duelo. A seguir sumando voluntades para las regionales. Sigue en pie la resistencia.

Wednesday, October 10, 2012

La lucha es el camino


El corazón late más lento cuando después de tanto esfuerzo se pierde una batalla, pero es una de muchas por venir, y todos nos caemos para aprender a levantarnos. Seis millones y medio de venezolanos se decepcionaron el domingo al ver derrotadas la razón y el furor de una causa que se daba ganadora. Nos enfrentamos a una maquinaria y un ventajismo monstruosos, y aún así redujimos la brecha inmensa entre quienes aprueban la gestión y quiénes no. Yo como politólogo, soy testigo de un nuevo fenómeno, un mismo Pueblo ha dejado democráticamente a un solo hombre permanecer en el Poder por 20 años.

Ante un desmesurado e ilegal ventajismo por parte del oficialismo (micros que favorecían la gestión, cadenas nacionales de radio y televisión y el derroche del erario público) se levantó una gran parte del país para darle un para’o al autoritarismo. Se ha concretado la dictadura de las masas, otra gran parte del país que quiere ver derrotada a una élite que gobernó el país excluyéndolos durante casi 50 años, un concepto de élite que se ha visto degenerado por el discurso oficial para convertirse en esos seis millones y medio de hermanos venezolanos. Si algo demuestra los resultados electorales del domingo es la profunda división que cada día se acentúa más en nuestro país.

Un sector del colectivo “oposición” asegura que hubo un fraude electoral, que los resultados se voltearon y que la Fuerza Armada se puso del lado del status quo. Que los líderes de la resistencia se vendieron y negociaron nuestra victoria ¿Es que acaso no estábamos conscientes de a qué nos enfrentábamos? Ese Goliat llamado Estado, cuyos recursos utilizó este Gobierno para perpetuarse en el Poder por otros seis años, destrozando y adulterando en el camino decenas de principios democráticos tradicionales.

El ventajismo fue definitivo en los resultados finales. La llamada “operación remate” del oficialismo, activada después de la 1pm, que incluyó hostigamiento y amenazas por parte de los seguidores de este régimen; el miedo inculcado en los miles de trabajadores públicos, votos secuestrados por medio de la expropiación masiva de empresas privadas y la politización de la administración pública; chantaje a través de las grandes misiones electorales; millones de dólares a disposición del partido oficial provenientes del ingreso público; poderes públicos secuestrados; propaganda y campañas maestras financiadas con los recursos públicos.

Esto último, aunado al inmenso gasto público para aumentar la sensación de bienestar y el discurso moderado a modo de placebo para ganar confianza, le ganaron la elección al Presidente de la República, reelecto para un tercer período constitucional de 6 años. Desde la Torre T de Súmate Zulia, donde recibimos la mitad de las actas del Estado Zulia, y donde permanecí hasta las 3 de la madrugada de ese día, escuchábamos las denuncias que iban a la Sala Situacional instalada con nosotros. Cuentos que hielan la sangre. A medida que llegaban las denuncias entendíamos que nos estaban jugando una broma, que este proceso electoral era una vil burla, aprovechado por el Gobierno para legitimar su régimen vitalicio. Para el Gobierno, perder no era una opción, jamás lo fue y de eso se estaban asegurando.

Cientos de irregularidades aseguraron una victoria por más de millón y medio de votos para el oficialismo, una brecha que de ser más pequeña, habría significado un enorme golpe al ego de Hugo Chávez y la Revolución que lidera. Para legitimarse, la brecha debía ser más grande de lo que justamente hubiese terminado siendo. 65.000 votos fueron a Reina Sequera, que llegó tercera gracias al apoyo de un partido de maletín que a última hora se volteó, con toda la intención de restar votos a la opción de Henrique Capriles Radonski (véase www.cne.gob.ve). Las personas que votaron por Unidad Democrática (no la Mesa de la Unidad Democrática), pulsaron el rostro de Capriles, pero sus votos fueron a esta otra señora. 65.000 votos no empobrecen ni enriquecen a nadie, dice uno. Además, las inconsistencias detectadas en las actas de escrutinio atienden a los votos que fueron a los partidos que se retiraron en último momento (Piedra y otros dos). Otros 280.000 votos nulos, votos que les aseguro en su gran mayoría hubiesen ido a la causa de la resistencia. Aquí no hubo fraude, pero si hubo trampa, y por parte de un adversario que cuenta con recursos materiales y legales ilimitados para hacer de las suyas en este país. Una terrible jugarreta que le costó al país 6 años más de caos institucional y corrupción.

El árbitro está tan vigilado por todas las tendencias políticas e infiltrado hasta tal punto por todos los partidos que realmente es improbable la idea de un fraude, mucho menos cuando estaba en juego la Presidencia de la República. Cumplí 22 años este lunes, con el corazón y la razón decepcionados. La medianoche del 8 de Octubre me agarró trabajando, haciendo un trabajo que era necesario para comprobar nuestra derrota, con una gran tristeza en el corazón, pero convencido de que la lucha no se ha acabado y con el presentimiento de que este Gobierno caerá por sus propios medios antes del 2019.

Aún con todo lo que sucedió, el domingo conocimos a una oposición fortalecida, unida bajo una sola bandera. Con respecto a la elección presidencial de 2006, se redujo la brecha un 15%. De una relación 63-37 pasamos a una 55-44. La aprobación de la gestión del Gobierno en 6 años bajó en todo el país, y el apoyo a la Oposición subió exponencialmente. Los resultados regionales del domingo se vieron fácilmente afectados por la cantidad de votos nulos. El engaño está planificado con todo el propósito de desmoralizar a la resistencia para que, como se hizo en 2004, se de la retirada y hagan de Venezuela un Estado unitario re-centralizado. Sin embargo, bajo la bandera de la Unidad reconquistamos estados y alcaldías en 2008 y volvimos a la Asamblea en 2010, secuestrada por el partido oficial. Logramos la participación de 3 millones de venezolanos en elecciones primarias, y este domingo 6 millones y medio de nosotros alzamos la voz e hicimos temblar la seguridad de un mandamás con aspiraciones totalitarias, que moderó su discurso y llamó al “majunche” por su nombre, por primera vez en seis meses de campaña.

Henrique Capriles Radonski logró junto a nosotros una unidad, fe y esperanza de la que nadie había sido testigo en estos 14 años de Gobierno. El furor que provocó su liderazgo y la idea que defendía de la nueva política, fue de una naturaleza única en todos estos años. Henrique se ha consolidado como nuestro líder, con principios incorruptibles. Con un discurso sin enfrentamiento, odio ni división, logró probar que gran parte del país quiere un cambio, no quiere un perpetuo enfrentamiento entre hermanos. Derribó obstáculos que tanto miembros del oficialismo como de la oposición le impusieron y aún así logró tanto, porque el corazón sincero hace de la razón su arma, y los principios hacen grande la democracia ¡Gracias, Henrique!

Con el corazón en un puño, regresemos al campo de batalla, conscientes del adversario que enfrentamos como también de nuestra indetenible e innegable fuerza. Los espacios recuperados no se pueden dejar perder, y estoy seguro de que con una gran participación conquistaremos otros nuevos. Yo soy de los 6 millones y medio que no dejarán a este Gobierno hacer de las suyas con su autoritarismo de película, yo me pongo mi gorra, y voto en diciembre, en abril y cuantas veces sea necesario hasta ver a Venezuela recuperar el principio de la alternabilidad en el Poder y verla andar por el Camino del Progreso. Aún Hay un Camino. “Si pierde la Vinotinto, ¿no volvemos al estadio?”.


Friday, August 24, 2012

Justa, su comadre


Rosa Mercedes Mendoza Graterol, el nombre completo de quien por toda mi vida conocí como Tata. Ella era para mí el rostro de la vejez. Desde siempre la recuerdo arrugadita, siempre muy dispuesta a toñequearnos y consentirnos. Tata era otra abuela, y lo supe solo después de que se fue. La nostalgia y el pesar que me causó su partida fueron muy fuertes, un viejito menos para mi graduación, pero solo el recuerdo de las risas que causaba es reparador. El recuerdo de una mujer que sin ser madre, amó y crío a tantos hijos, sobrinos y nietos, que la amaron y recuerdan su amor. Que buenos quesillos y catalinas hacía Tata, esos que ya no recordaba cómo hacer. Apenas y nos podía escuchar, y le costaba recordar los rostros de todos nosotros. Cuando iba a su casa me tenía guardado unos “rialitos”, me los daba en secreto cuando no tenía para los demás, y nunca tuve el corazón para decirle que aquello era poco, sino nada. Repetiré que hacía los mejores quesillos, como yo siempre repetía cuando ella nos guardaba. Hacia el final yo era Eduardo Alberto, pero a veces era “de que Justa”. Cuando pregunté quién era, me dijeron que tal vez era una de sus comadres de Carora. Recordé, como lo había hecho al morir mi abuelo, que no sabía mucho de la vida de Rosa, pero ayudé a cargarla, como ella me había cargado hacía tantos años. La toñequeamos, la consentimos, y nos despedimos de ella, intentando hacerle saber cuánto la queríamos. Nos reconforta, y nos quedamos conformes, porque no sufrió, y se fue, de la mano de la Virgen, a reunirse con sus comadres. Me dijo que fuera siempre un buen hijo, y eso intentaré ser. Tata, te dejamos ir, con la condición de que nos tengas nuestras buenas arepas para cuando lleguemos.

No llores, voy a reunirme en el cielo con el Señor. Te espero en el cielo; yo muero, pero mi amor no muere. Te amaré en el cielo como te he amado en la tierra. No te dejes abatir por la pena, querido mío, mira más bien la vida que ahora empieza, y no la que he concluido. A todos los que me han querido, les pido que rueguen por mí, que es la mayor prueba de cariño.”

Tata, bendícenos desde el cielo.               

Eduardo Alberto

Monday, June 11, 2012

Caminante, si hay camino


De un momento a otro, en la ansiosa espera de las elecciones presidenciales del 7 de Octubre de 2012, brotaron las encuestas arrojando sondeos que favorecen por amplio margen a un candidato u otro. Lo cierto es que es muy temprano para las encuestas. Se están contando los pollitos muchos antes incluso de haber sido concebidos.

Aunque la campaña del candidato de la Mesa de la Unidad Democrática, Henrique Capriles, está ya concebida y lista para arrancar, no lo ha hecho en su totalidad. Y no lo ha hecho en su totalidad porque esta está pautada para empezar, según el calendario del Consejo Nacional Electoral, el 1 de Julio. El candidato de la oposición debe cuidarse muchísimo, estando todos los poderes al servicio del oficialismo, sobre lo que dice y hace antes de esa fecha, pues podría estar incurriendo en varias oportunidades (a interpretación conveniente, según sea el caso) en violación de la ley.

Debemos recordar que para el candidato del Partido Socialista Unido de Venezuela no hay límites. En la Asamblea Nacional, hace poco menos de una semana, se aprobó una absurda cantidad de dinero para propaganda de programas oficiales (misiones, gestión, etc.), cosa que beneficiará directamente a la campaña del Presidente de la República, Hugo Chávez. Esto, entre otras cosas (como cadenas nacionales de radio y televisión, y el extenso dominio de medios de comunicación), son ventajas que en principio deberían valerle al menos un llamado de atención, pero no existe valor ni disposición por parte de los voceros de los Poderes Públicos para hacer tal cosa.

A la candidatura de Capriles Radonski han acudido, no con malas intenciones, muchos líderes simpatizantes y miembros de la oposición venezolana. Álvaro Uribe, ex-presidente de la República de Colombia, en una torpe y burda arremetida vía Twitter hacia el candidato del PSUV, hizo daño a la campaña de la MUD. Otro fue Yon Goicoechea, quien en medio de un año electoral hizo un uso sumamente imprudente de su posición llamando “imbecilidad colectiva” a la celebración de la victoria de Pastor Maldonado en la Fórmula 1. Muy cierto y coherente lo que decía Goicoechea en su artículo sobre este personaje siendo una “gran ironía”, pues el multimillonario apoyo del Gobierno a su participación a través de Petróleos de Venezuela S.A., en un Estado que busca hacerse llamar Socialista, fue efectivamente “la victoria del Capitalismo, solo en Socialismo.” Pero Goicoechea, como líder que pretende ser, debe ser más cuidadoso, no tanto con los descalificativos, sino a quién están dirigidos.

Podemos contar, créase o no, los videos que dieron la vuelta a Venezuela a través de las redes sociales y los medios de comunicación, como lo fueron “Caracas, Ciudad de Despedidas”, y la coreografía de un baile para la marcha que acompañó al candidato de la MUD.

Ya antes he dicho que con los espacios que ha recuperado la oposición, con los resultados electorales de las pasadas elecciones legislativa y regional, y las primarias, basta para ganar las elecciones del 7-O.

El día de ayer conocimos el poder de convocatoria del candidato de la MUD, Henrique Capriles Radonski. Esa concentración multitudinaria si fue una verdadera encuesta. Lamentablemente no supo aprovechar la excelente oportunidad para hacer un discurso de altura a la ocasión y que sintetizara todo lo que su candidatura representa. En su lugar fuimos testigos de un discurso sin sustancia. Manejó muy bien la semántica, pero lo tiró todo al piso con su voz quebrada y las innumerables pausas y silencios durante su tiempo en tarima.

A estas alturas del partido, faltando menos de un mes para el inicio de la campaña, se hace urgente un asesor de oratoria y discurso que ponga en orden las habilidades de Radonski ¿Dónde está el candidato que no ha perdido una sola elección hasta la fecha? Un asesor de este tipo no es para construir un candidato de mentira, no vendrá a crear un producto vacío, debe enseñar a explotar los puntos clave del discurso.

El proyecto progresista implica inclusión sin exclusión, allí donde el empleado público no sea rehén del Estado para fines políticos, donde no existen listas; allí donde no se asfixia la economía por la terquedad de una idea desgastada cuyo único fundamento válido parecen ser los sentimientos y el corazón; donde se abre un nuevo camino entre dos tendencias históricamente antagónicas; donde se une un solo país, sin discursos de odio o intolerancia; donde hay empresa privada sin persecuciones y amenazas, con garantías, con vocación social, dimensión humana, y donde hay empleo; donde la educación vuelva a ser el pilar de una sociedad perdida a mediados del siglo XX; donde hay división de poderes y Estado de Derecho; donde la Justicia es independiente y efectiva, no un arma para perseguir y hostigar; donde no hay hiperinflación, control cambiario, e inseguridad jurídica; donde hay un sistema de salud eficiente, con infraestructura renovada, no paños de agua caliente ni sistemas paralelos con subsidios multimillonarios; donde existe descentralización; donde hay un verdadero plan nacional, que nada tenga  que ver con Washington, o con Beijing y la Habana; donde no se está de acuerdo con el abuso israelí contra el pueblo palestino, pero tampoco se complace a las masacres del gobierno sirio o libio, y la testarudez del gobierno iraní; una Venezuela donde hay seguridad y oportunidades…

¿Dónde está ese proyecto? ¿Por qué se pierden oportunidades como la de ayer para esclarecer el panorama en cuanto al programa de gobierno? Después del 5 de Julio no habrá tregua. En una elección y la guerra, todo se vale. Esperemos que Capriles sepa capitalizar los votos necesarios para ganar la contienda y logremos llevar a Venezuela por el camino del cambio y el progreso.

Saturday, June 9, 2012

Podéis ir en paz

Hay muchas formas de inactividad en este mundo, pero la que se atribuye a las Relaciones Internacionales y el Derecho Internacional es la más burda de todas. Con respecto a las declaraciones del Presidente de la República sobre el retiro de Venezuela de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos se levantaron muchas respuestas confundidas entre el rechazo y la indiferencia. Como al venezolano le es tan difícil ser consecuente con sus propias ideas cuando de fanatismo se trata, inyectémosle algo de razón al caso.

No nombraré aquí lo que a los abogados les gusta llamar el “debido proceso”, pues parece ser facultad de la Revolución no hacer caso de las leyes que representen obstáculos para sus honrados fines. Siguiendo las palabras del Presidente al pie de la letra, la bancada oficialista en el Parlamento dio el visto bueno al retiro de Venezuela de la CIDH la madrugada del día siguiente. La reacción de la opinión pública y los medios fue de rechazo “rotundo” a la acción, y muy pocos, con la suficiencia con la que son capaces de hablar, se mostraron indiferentes, pues el organismo no funciona como debería funcionar.

Los organismos internacionales muchas veces son objeto de ataques por parte de la misma población a la que sirven por distintas razones: presupuesto, inactividad, burocracia, y otro tipo de características  vistas como parte de su naturaleza. La importancia de las organizaciones formales se ve cada vez más afectada por el Realismo Político, que se escuda tras la figura sometida a la decadencia de la soberanía de los Pueblos. Las Naciones están en todo su derecho de afirmar que son soberanas e independientes, pero hasta qué punto puede esto justificar que el Estado haga y deshaga tratados internacionales suscritos por la República en años pasados.

Si bien es cierto que las organizaciones internacionales tienen serias deficiencias y muchas veces representan grandes ironías, su presencia es para muchos una garantía, no de que serán protegidos a como dé lugar contra el Mal, sino de que su contexto está siendo observado. El mandato de muchos organismos es salvaguardar, procurar, promover, condenar, y otras frases preambulatorias cuyo propósito es dejar claro que el concepto de soberanía, que ahora se torna en su contra adrede, no puede ser vulnerado.

Funciona de la misma forma en que lo hace la bolsa de valores. Cuando existe zozobra, miedo y nerviosismo colectivo con respecto al futuro de un banco, de inversiones o valores, existe también el riesgo de que se vayan a la quiebra bancos y Estados, al quedar endeudados, sin fluidez y con acciones valoradas en 0. Es así como las organizaciones internacionales son dotadas de una validez y facultades para emitir resoluciones, sentencias, reportes o decisiones que en efecto actúan como uno de muchos catalizadores que provocan cambios en el acontecer internacional directamente. La sola declaración del Presidente de la República sobre el retiro de Venezuela de la CIDH provocó una reacción que podría perjudicar al país en muchos sentidos.

La resolución del Consejo de Seguridad del año pasado en la que se aprobó la creación de una zona de exclusión aérea en Libia para la protección de civiles fue un importante acontecimiento en la historia de las Relaciones Internacionales porque sentó el precedente para la introducción de un principio altamente debatido, como lo es el de la Intervención Humanitaria o la Responsabilidad de Proteger. Ahora bien, los Estados tienen el poder, más no el derecho, de invadir el territorio de otro Estado. En este caso la operación fue cedida a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), que la bautizó como Operación Odisea del Desierto. La OTAN y los países signatarios son perfectamente capaces de llevar a cabo una poderosa invasión sin la autorización del Consejo de Seguridad, pero para la comunidad internacional era importante contar con la resolución del Consejo, y ESE es el punto.

Los Estados Unidos han dado rienda suelta a un poderío político y militar desmesurado a través de su política exterior, justificándose bajo la teoría del interés nacional, por más de mucho más de medio siglo. Uno de sus Estados apadrinados es el de Israel, que bajo el amparo de su protector hace lo que quiere en Medio Oriente, obsesionados con la reivindicación de su Pueblo bíblico perseguido. Todo es cierto ¿y entonces? ¿Nos sentamos de brazos cruzados a quejarnos o nos unimos al debate?

Un régimen internacional ideal implicaría un balance de poder igualitario. Una Organización de Naciones Unidas ideal implicaría un Consejo de Seguridad sin 5 Estados permanentes con derecho a veto. Pero esa no es la realidad. Vemos dos caras de una misma moneda: el ALCA y el ALBA, el Pacto de Varsovia y la OTAN, Globovisión y Venezolana de Televisión. La salida de la CIDH implica la entrada en otra organización que dé el visto bueno a la masacre de civiles en Siria, el enriquecimiento de uranio en Irán, la dictadura cubana, y en su momento, el régimen eterno de Gadafi en Libia. La presión internacional es un fenómeno que en efecto provoca cambios, y el carácter de plataforma de las organizaciones formales es vital para ello.

El desencanto de quienes fácilmente critican desde sus casas, sentados en sus cómodos sofás, es desafortunado, pero para nada justifica el incesante desánimo, las tonterías y el resentimiento sin fin. De la misma forma critica el soltero el día de San Valentín. Nos podemos mantener al margen, en todo caso, el margen nos llevará por delante.

Thursday, June 7, 2012

Vida de perros


Amiga,

Recuerdo el día en que te llevaron a mi casa. Un compañero de clase me confíó tu vida. Desde que tengo memoria había querido una mascota como tú. Al principio te tomaste tu tiempo para confiar en mí, recuerdo que ladraste mucho, confundida sobre por qué estabas en un lugar distinto, con un amo distinto. Con el tiempo y cariño suficientes, te tranquilizaste, y desde entonces me fuiste fiel y leal. Los años que pasaste con nosotros no alcanzaron. Disculpa las veces que no pude detenerme a darte cariño, y las veces que te regañé por esos huecos tan profundos que cavaste por un tiempo en el patio. Además de eso nunca me diste otra razón para hacerlo.

Lamento que la vida me haya traído tan lejos. No pude acompañarte cuando te sentías sola y sufrías. Lamento no haber podido traerte conmigo, y darte el cariño que había prometido. Pero en casa no estuviste sola, y a todos nos harás mucha falta. Es un dolor muy grande haberte perdido. Te recordaré siempre como la mascota excepcional que fuiste.

A un perro no le sirven carros de lujo, hogares fabulosos, o ropa de diseñador. Un plato de agua y comida le será suficiente. A un perro no le importa si eres rico o pobre, listo o torpe, inteligente o tonto. Dale tu corazón y te dará el suyo ¿De cuántas personas puedes decir eso? ¿Cuántas personas pueden hacerte sentir raro y puro y especial? ¿Cuántas personas te pueden hacer sentir extraordinario?

Te quise muchísimo. Hasta que nos volvamos a ver, me despido.

Siempre, Eduardo Alberto.


Wednesday, February 29, 2012

El 2+2=Fracaso del discurso oficial


Las matemáticas de la escena electoral

Dos semanas después de las primarias, el ambiente festivo se ha esfumado para ser reemplazado por un nerviosismo, inseguridad y rotunda negación a la confrontación, todas reacciones infundadas por los rumores sobre la salud presidencial. La verdad es que quién sea lleva las riendas de la campaña a la reelección de Hugo Chávez está jugando con fuego, sea él mismo o sea un asesor tercero.

Tras los 3.059.024 electores que votaron en las primarias de la Mesa de la Unidad Democrática, la exagerada reacción de las huestes del gobierno, y posteriormente, la del Presidente, provocó confusión en sus seguidores. El mismo día en que fueron anunciados los primeros 2.900.000 votantes, Mario Silva y Jorge Amorín, conductores del programa “La Hojilla” al aire en la televisora estatal Venezolana de Televisión (VTV), afirmaron que esa cantidad de votantes era una improbabilidad matemática. Al tanto de ello o no, ambos locutores, al decir esto, afirmaban que los 10 millones de votantes de las elecciones parlamentarias de 2010 eran estadísticamente imposibles. Luego, un par de días después, conmemorando el Discurso de Angostura en cadena nacional de radio y televisión, el Presidente de la República lanza su primer discurso post-electoral, aún en su inamovible posición de defensor de los derechos de la clase baja en guerra a muerte contra la tirana burguesía de la ultra derecha. Entre líneas, reconoció no solo la importancia de las primarias del 12F, sino que en toda su elocuencia, supo establecer que 3 millones de votantes eran perfectamente posibles de lograr.

En medio del discurso y las descalificaciones, hizo saber que “no sabía” las condiciones en las que se realizarían las elecciones primarias. No solo tiene la osadía de decir que “ha llamado la atención “ a la rectora del Poder Electoral, Tibisay Lucena, por aceptar las condiciones que estableció la Mesa de la Unidad Democrática para la realización de las primarias, sino que también asegura que en su régimen no hay persecución, y que no había razón por la que incinerar los cuadernos de votación, haciéndose el que no sabe nada de la Lista Tascón. Aun habiendo sido aprobadas en Marzo de 2011 las normas por las que se regirían los comicios, el Tribunal Supremo de Justicia hace saber, un día después del 12F, de una medida cautelar para que no se quemaran los cuadernos, que ya estaban a media pira; claro: sin ninguna intención “política”. De manera que hace una serie de acusaciones contra los dirigentes de oposición para que no irrespetaran las decisiones “apolíticas” del Poder Judicial ¿La división de Poderes existe aun o no?

Pero la cuestión de las matemáticas, pienso yo, es la más interesante.

Lo cierto es que desde la votación de la reforma constitucional en 2007, la oposición no ha perdido una sola elección, a excepción de aquella de la enmienda constitucional en 2009. Ya había establecido antes que en las elecciones regionales de 2008, la oposición mantuvo las gobernaciones del Zulia y Nueva Esparta, y recuperó los estados de Táchira, Carabobo, Miranda y todos menos uno de los municipios del Distrito Capital, la Gran Caracas. En estos estados, además del Estado Lara (que también se volcó al bando opositor poco después de esas elecciones), se concentra prácticamente la mitad de la fuerza electoral de Venezuela. De manera que, aun ganando más Estados y más Municipios, el oficialismo se quedó con solo la mitad de la fuerza electoral. Sin embargo, este último, como todo gobierno populista, come mucho con números, comprendiendo poco sobre el significado de esos espacios.

En las elecciones parlamentarias de 2010, bajo la bandera de la Unidad, la oposición recuperó 65 puestos en la Asamblea Nacional. El resultado de 2010 se debió solo a la injusta disposición de los circuitos, pues la oposición obtuvo 50% de los votos a nivel nacional. Constitucionalmente, el sistema electoral venezolano debe ser proporcional, pero la famosa técnica del Jerrymandering le valió al Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) 98 escaños, aun después de sacar 5.399.574 contra los 5.642.553 obtenidos por los diputados de tendencia opositora. Si hubiese sido una elección presidencial, Hugo Chávez hubiese perdido. Además, después del terrible error de retirarse en 2005 de las elecciones parlamentarias, la oposición no solo recuperó terreno, sino que logró arrebatar la mayoría absoluta al partido de gobierno, que hacía y deshacía según la voluntad del presidente. Aun conservando mayoría calificada (98 curules), obtuvieron menos votos y perdieron la mayoría absoluta.

Ahora, en estas elecciones primarias, aseguran que con 3 millones de votos no se ganan unas elecciones presidenciales. Eso es cierto, pero siguen sin comprender el significado de los hechos. En las primarias del PSUV para las elecciones parlamentarias obtuvieron 2 millones de votos, y con eso tampoco se ganan unas presidenciales. Para unas elecciones primarias la abstención prevista es monumental, porque, por naturaleza, son comicios a los que asiste a votar solo el ciudadano comprometido. Si 3 millones asisten a unas primarias, la cantidad que asiste a unas presidenciales por la misma intención de voto es de al menos el doble.

La abstención en Venezuela, desde las elecciones para la reforma constitucional, ha ido en picada, uno de los indicadores más fuertes de la democracia. No creo que quepa duda de que con optimismo y con la misma línea confrontación cero, la oposición ganará otra elección. La exagerada reacción de Hugo Chávez ha causado la aun más tranquila reacción de Henrique Capriles Radonski, candidato de la Unidad, que entiende que no puede enfrentarse aún, ni hacer campaña, porque no ha llegado la fecha prevista por el Consejo Nacional Electoral para el inicio de la contienda.

Mientras tanto, el Presidente partió a Cuba para una intervención quirúrgica en medio de una despedida solemne y gris para endulzar la eventual tragedia, o el regreso triunfal. Se nota a lenguas que es año electoral.

Sunday, February 12, 2012

Hay un camino

En Venezuela se libró un proceso histórico el 12 de Febrero, todos lo sabemos. Nunca antes en nuestra historia se había logrado lo que sucedió ese domingo. Unas elecciones primarias, por naturaleza, cuentan con un gran índice de abstención. Aún calculando un bajo número de electores, se volcaron a las urnas más de tres millones de votantes (3.000.000), un porcentaje inédito con respecto al total del Registro Electoral.

Henrique Capriles Radonski, al resultar electo como candidato de la oposición, cantó victoria para la Unidad. Venezuela sale victoriosa de este proceso, que creo fue una fiesta democrática, de rescate de los valores ciudadanos de los venezolanos. Se está rescatando y refundando la forma de hacer política en este país. Hemos luchado casi 13 años por retomar el camino de la paz en Venezuela, un país libre de ese discurso de odio, intolerancia, confrontación y división que han convertido en realidad. Por recuperar una Venezuela que una élite vencida y desgastada dejó perder tercamente contra un candidato antisistema oportunista. Una élite que no se dio cuenta y no vio a tiempo las señales que indicaban el declive de la confianza en la democracia y el sistema de partidos que se había conquistado desde 1958.


El 12 de Febrero, hemos retomado el camino que dejamos inconcluso hace casi dos décadas. Existen las ganas de refundar nuestra Patria, de aprender del pasado y vivir el futuro, de ser joven y ver crecer este país. De ser libres de la obligación de pertenecer a un partido, votar por una opción a la fuerza y marchar vestidos de una causa con la que ya no simpatizamos. Estamos viviendo y haciendo historia. En 2007, Venezuela rechazó una reforma constitucional absurda, y en las elecciones regionales de 2008, la oposición mantuvo las gobernaciones del Zulia y Nueva Esparta, y recuperó los estados de Táchira, Carabobo, Miranda y todos menos uno de los municipios del Distrito Capital, la Gran Caracas. En estos estados, además del Estado Lara (que también se volcó al bando opositor poco después de esas elecciones), se concentra prácticamente la mitad de la fuerza electoral de Venezuela. Esto se comprobó en las elecciones parlamentarias de 2010 en las que la oposición, bajo la bandera de la Unidad, recuperó 65 puestos en la Asamblea Nacional, arrebatando la mayoría absoluta al bando oficialista, que hacía y deshacía a placer según la voluntad del máximo líder. Esto se debió solo a la injusta disposición de los circuitos, pues la oposición obtuvo 50% de los votos a nivel nacional.

¡50%! La mitad. Venezuela, la Venezuela comprometida y ciudadana, está divida en dos. Si para el 07 de Octubre, la oposición logra convencer y mantener a esos 5.600.000 electores de la oposición, más los votantes indecisos y algunos oficialistas, todos los venezolanos volveremos a gozar de los frutos del esfuerzo propio y una Venezuela verdaderamente democrática. Donde se vive sin miedo a decir la verdad y salir a la calle. Con un trabajo seguro, que no dependa del “compromiso con el proceso.”  Donde se vive con esperanza de superación, y no se depende del gobierno, sino del esfuerzo propio. Gobernada por la juventud, donde la vieja élite dará paso a una nueva generación de gobierno. Estamos y debemos estar comprometidos con Venezuela, nuestro país, para la batalla que se viene.

El gobierno, en esta resaca post-electoral, ha surgido con una estrategia y un discurso de descalificación, más odio y más división. Manipulando el pasado, justificándose bajo la corriente del antiamericanismo radical y, como en todo gobierno populista, blandiendo más propaganda sobre su “exitosa” gestión. A todo hemos dicho basta. Se ha empezado a creer en la unión, en un verdadero plan nacional, que nada tenga que ver con Washington, o con Beijing y La Habana. Donde no se está de acuerdo con el abuso israelí contra el pueblo palestino, pero tampoco se complace a las masacres del gobierno sirio o libio, y la testarudez del gobierno iraní.

Este año se libra una gran guerra electoral: el gigantesco partido de gobierno y su líder contra la masiva Unidad Democrática. El 12 de Febrero solo comenzó la verdadera batalla, donde dimos un paso más hacia ese futuro que todos queremos.

Thursday, February 9, 2012

Arriba y a la izquierda

Este domingo se celebran las elecciones de la Mesa de la Unidad Democrática. El 12F es un día en el que solo los más comprometidos con el futuro del país asistirán a votar por su precandidato preferido. Digo solo los más comprometidos porque no es secreto que se ha predicho un enorme índice de abstención. Sin embargo, debemos considerar victoria cualquiera sea el resultado y el número de votantes. Las elecciones primarias toman lugar por primera vez en la historia de Venezuela en 2008, con las elecciones primarias internas del Partido Socialista Unido de Venezuela, partido que absorbió a buena parte de los partidos políticos a favor del presidente de la República en 2007.

Las elecciones primarias son de suma importancia para la consolidación de los valores democráticos, valores que preferiblemente deben fomentarse para un posible período de transición en el que se funde otra forma de hacer política y un nuevo país. En los Estados Unidos, que mantienen un sistema bipartidista, se va antes a unas elecciones primarias para escoger al candidato de cada uno de los dos partidos (Republicano y Demócrata), que luego se enfrentaran en elecciones generales. No es que el gobierno de los Estados Unidos, hoy en día, sea el más transparente ejemplo de democracia, pero los valores democráticos de su sociedad están sin duda impresos en su sistema electoral y cultura política.

En Venezuela, ni siquiera en tiempos del puntofijismo, en que Acción Democrática y COPEI gobernaban el país, se habían implementado elecciones primarias a esta escala antes de unas presidenciales. En nuestro caso, este año, se está haciendo historia, en el sentido de que nunca se había  hecho política de esta forma. Venezuela se ha convertido en un sistema, no bipartidista, sino bipolar, en el que se vota en contra, o se vota a favor. Existen dos grandes bandos, la MUD y el PSUV, y es en el bando opositor en el que se necesita más que nunca consolidar un liderazgo que pueda equipararse a aquel de Hugo Chávez.

Es entonces deber ciudadano, trabaje o no en empresas del Estado; use o no la tinta indeleble; me vean o no me vean en el centro de votación el domingo; estén o no estén pactados los resultados, ir a votar este domingo 12 de Febrero. Porque se está presentando un cambio ante nosotros que no podemos ignorar como venezolanos. Es una nueva forma de hacer política, otro país, en el que retomemos nuestra cultura política y nuestros valores democráticos.

Habiendo dicho esto, aclaro de una vez que votaré arriba y a la izquierda, léase por Hernique Capriles Radonski. Es evidente para todos nosotros que el dilema es dicotómico, pues la verdadera contienda se libra entre Capriles Radonski y Pablo Pérez. De hecho, me atrevo a predecir que los resultados se darán de esta forma:

  1.  (?)
  2.  (?)
  3. María Corina Machado
  4. Diego Arria
  5. Pablo Medina (?) Persona que debió haber sido descalificada por demencia senil.


Lo cierto es que aunque tenemos nuestras diferencias, estamos del mismo lado. En un sentido amplio, y de acuerdo a lo que he mencionado, ir a elecciones primarias no significa que exista división, aunque si existan desacuerdos, pues estamos en el mismo bando, y nos une un único objetivo.

La única característica que se debe buscar en un candidato para estas elecciones es esta: ¿Puede vencer a Hugo Chávez en unas elecciones? Pablo Pérez es un candidato que tiene tanto en su contra, que en unas elecciones presidenciales no se vería compensado por la intención de voto por su causa, aún contando con la vieja gran maquinaria de Acción Democrática. ¿Cuál es su carta de presentación en unos comicios contra el presidente Chávez? Un tutor fundador del partido Un Nuevo Tiempo que perdió las elecciones presidenciales de 2006 con el mismo discurso populista que Pablo Pérez emplea en su campaña hoy; una gestión que no es tanto de él sino de su predecesor, y que ha mantenido, valiéndose de ella; dicen que proyecta valores familiares, aunque yo como asesor no jugaría la carta de los valores después de la escena del pasado Noviembre durante la Feria de la Chinita; otros dicen que votaran por un zuliano porque son zulianos, que me parece mayor zoquetada; y el peor desliz de todos: el apoyo de los dos partidos más odiados por las clases bajas de Venezuela. ¿Con qué pretenden entonces captar los votos de la clase baja y de los votantes indecisos? ¿Con un discurso que falló hace 6 años, y bajo la misma bandera? ¿Con el apoyo de Acción Democrática y COPEI? ¿Los partidos más detestados por la clase baja? ¿Creen que la maquinaria de AD puede enfrentarse a la del PSUV en las presidenciales de Octubre? Francamente yo espero no tener que lidiar con esos dos partidos de nuevo, pues creo firmemente que su tiempo ha pasado, y que llegó el momento de cambiar la forma de hacer política en este país.

Henrique Capriles Radonski, no solo tiene una excelente gestión propia y una verdadera carrera política, tiene un discurso de inclusión. Olvidemos las propuestas de Educación y de Seguridad, irrelevantes sino hasta que Hugo Chávez deje el trono, y repasemos el discurso. El discurso de Pablo Pérez es populista y demagogo, no muy lejos de aquel que utiliza el presidente de la República. En su lugar, Capriles Radonski utiliza un discurso de inclusión, una carta bien jugada, abriendo las posibilidades a todos los venezolanos de que se unan a un proyecto de país distinto, opuesto al actual, pero con verdadero currículum. Pablo Pérez no puede hablar de inclusión, porque Manuel Rosales (y gracias a Dios dejó de usar la frase “mi mentor”) no le dejó esa posibilidad. Manuel Rosales significa oposición radical, populismo, demagogia y una fracasada campaña electoral. Con la sombra de este personaje y su partido (que ha transformado en una empresa familiar), y el apoyo de Acción Democrática y COPEI, Pablo Pérez no logra captar la cantidad de votantes indecisos y de clase baja que si logra captar Capriles Radonski.

Reitero, el objetivo es vencer a Hugo Chávez, y el candidato para hacerlo es Henrique Capriles Radonski, no un candidato que brotó de la nada hace 3 años para hacerse cargo de la fracasada campaña de Manuel Rosales, ya vencido en 2006.

Con todo, respeto todas las opiniones, pero a mi manera de ver las cosas, así son. El 12F iré a votar. ¡Arriba y a la izquierda! Y si no convencí a nadie, pues voten por el suyo, pero, por lo que más quieran, VOTEN.

Felices Elecciones