Sunday, October 2, 2011

Del Estado Palestino






En la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas, el pasado viernes 23 de Septiembre, los representantes de Israel y la Autoridad Palestina se dirigieron discursos cargados de diplomacia, sobre paz y guerra. Mientras el representante israelí sobresaltaba la falta de una declaración de paz por parte de los palestinos, el líder de la Autoridad Palestina llevó consigo una aplicación formal, para someterla a discusión en el Consejo de Seguridad, sobre la creación de un Estado Palestino.

Ahora se espera respuesta por parte del Consejo, que transfirió la solicitud al comité de adhesión de la ONU. La Comunidad Internacional espera por la respuesta, y yo me pregunto ¿qué se espera del mismo Consejo de Seguridad que, tras la abstención de China y Rusia, aprobó la creación del espacio de exclusión aérea que dio paso al ataque contra el gobierno de Libia a principios de este mismo año?

Reconozco que existen muchas posibilidades, pero creo poder reducir esas posibilidades a las más razonables. Las condiciones, aunque por muy poco, se ven a favor de Palestina. Turquía podría ser un mediador regional viable, y el Parlamento Europeo ha dado su aprobación. La campaña ha hecho efecto sobre los demás países del mundo como estaba pensada hacer, y buena parte admite estar de acuerdo con que Palestina se sume a los cambios que vive el mundo árabe desde que comenzó el año 2011.

Por otra parte, los Estados Unidos, que apadrina a Israel en todo caso, tienen derecho al veto en el Consejo de Seguridad. Después de que el Presidente Barack Obama declarase que estaba de acuerdo con un Estado Palestino, cabía esperarse que sus delegados en el Consejo de Seguridad se abstengan, para tomar posición neutra, o en el mejor de los casos, voten a favor. Pero la negación rotunda en su discurso del 21 de Septiembre fue devastadora para quienes albergaban esperanzas.  En todo caso ¿será capaz Estados Unidos de vetar una resolución con tal apoyo internacional? Es posible que así suceda, pero me atrevo a apostar que se verían reacios a hacerlo.

En todo caso, de ser vetada la aceptación como miembro, es posible que la Asamblea General convierta a Palestina de miembro observador sin voto, a miembro observador permanente, idéntico al tipo de membrecía de la Ciudad del Vaticano, la Santa Sede. Además, creo que de ser negada la aplicación a causa del veto de Estados Unidos en medio de la primavera árabe (en la que me atrevo incluir a Palestina) supondría un drástico refuerzo de la postura antiamericana en el mundo árabe y musulmán. Esto último, más acentuado aún por la gran contradicción entre el discurso Obama dado hace dos semanas en la Asamblea General de la ONU y el de El Cairo en 2009.

De seguir entonces Estados Unidos con una posición tan férrea, deberá atenerse a las posteriores consecuencias, que son inevitables. Además, en una comunidad internacional que vio sacudido su concepto de Soberanía con el caso de Libia y presenció la preponderancia del principio de la Responsabilidad de Proteger, la Intervención Humanitaria, es posible que esta espere que los cambios sean más profundos, y ver el comienzo de una paz que no se alcanza desde tiempos medievales.