
Sobre el principio de injerencia humanitaria o la responsabilidad de proteger
El siguiente es un artículo de www.aceprensa.com, publicado el 6 de Octubre de 1999: http://bit.ly/fk0xBQ
El paper del antiguo Secretario General de la ONU, Kofi Annan al que se refiere este artículo es el publicado por The Economist en 1999 titulado Two Concepts of Sovereignty (Dos conceptos de Soberanía). El actual Secretario General dio continuidad a la misión con la publicación del Informe sobre “hacer efectiva la responsabilidad de proteger” en 2009 donde, después de abordar por primera vez en cinco años la promesa solemne contraída por más de 170 jefes de Estado y de Gobierno en la Cumbre Mundial de 2005, cristalizó el principio de la Responsabilidad de proteger que busca asegurar la respuesta efectiva de la comunidad internacional ante el riesgo inminente de genocidio y otros crímenes atroces masivos.
Lo cierto es que este debate ha estado en la agenda pública internacional por más de una década, pero este tipo de eventos como la llamada Revolución Democrática Árabe y la naturaleza de este principio son los que detonan su efervescencia. Ha quedado claro para mí desde hace un tiempo que vivimos en un mundo irracional: la inactividad se condena, como también la acción. ¿La respuesta está entonces en un punto intermedio entre indiferencia e injerencia? ¿No han probado las misiones de paz de la ONU –Cascos Azules- ser de una complejidad y duración incompetentes para fines últimos? Decía Kofi Annan en Dos Conceptos de Soberanía, "De Sierra Leona a Sudán, de Angola a Afganistán hay gentes que esperan algo más que palabras compasivas".
Pienso que hemos llegado a un clímax en la consolidación del principio de la Responsabilidad de Proteger, un nuevo paradigma ha sido establecido ante nosotros, como respuesta a la indecisión e inactividad de la comunidad internacional para redefinir los conceptos de soberanía o injerencia humanitaria. ¿No ha sido ya, querámoslo o no, redefinido el concepto de soberanía? El internet es un fenómeno que trasgrede toda frontera, ya no podemos concebir una frontera física de la misma manera en que se hacía hace 20 años. Una de las primeras acciones de los países árabes involucrados en las protestas de 2011 fue la de cortar limpias las comunicaciones vía internet, un reconocimiento tácito a su negación de avanzar a un futuro intransigente e inevitable que su población joven, desde el otro lado de la brecha generacional intenta hacer ver a sus gobiernos teocráticos, corruptos, autoritarios.
El Consejo de Seguridad toma una decisión tardía y es condenado; no toma una decisión y es condenado; toma una decisión a tiempo y es condenado. ¿Qué más queda sino hacer frente a esta irracionalidad y accionar los mecanismos que se oxidan de una Organización Mundial a la que pedimos reforma incesantemente? ¿A la que reclamamos su silencio, inactividad y pasividad ante las atrocidades que se cometen en África o, en su tiempo, en la Europa del Este? ¿No es ya de por sí un exabrupto evidente para todos el poder de veto de los cinco permanentes en el Consejo de Seguridad? La Carta de las Naciones Unidas consagra la igualdad de las Naciones, no así reflejado en el balance de poder en este Consejo, y es que la realidad política y económica nos hace partícipes de una desigualdad latente.
Se habla de una autodeterminación de los pueblos, pero yo pienso que solo existe, en estos casos, autodeterminación de los gobiernos, quienes en lugar de proteger, son cómplices en la exterminación de libertades y las vidas y mentes que pretenden enfrentarlos. Cuando un familiar ha caído en drogas, se practica la intervención por consenso de sus hermanos, para salvarlo de una muerte inminente. Esta analogía carece de aplicabilidad literal, pero ¿no somos todas Naciones hermanas en el espíritu de las Naciones Unidas? Pero en qué Mundo se permite el genocidio de razas o disidencias sino en el que hemos dejado atrás en tiempos de los Imperios y de la Iglesia sin freno.
China, Rusia e India se abstuvieron en la votación para la aprobación de la Resolución que tanto ha causado controversia ¿es que no venían ya contrariando el principio que por inacción han permitido aplicar? Los Estados Unidos de Norteamérica se movió con precaución hacia la consolidación de la Resolución, precaución que, ya después de su impopularidad en Iraq y Afganistán, era necesaria para demostrar otro interés genuino, y fue París la que promovió el asunto radicalmente. Es hora de entrar en una nueva era donde la tiranía no se escude bajo el precepto de la soberanía, que no es del Estado sino del Pueblo, y que donde este pida protección a este tan sagrado concepto, como el de Libertad, deba serle provista.