"Un hombre es menos el mismo si habla en primera persona. Dale una máscara, y te dirá la verdad." Ese fue Wilde, nota que esta es mi máscara, y que si bajo la mirada, es porque no puedo verte a los ojos sin que revelen lo que mi boca duele por decir.
Eres de las que es cuestión de tiempo para caer por tí, pero no eres, porque no eres como las demás. Tú eres tú. ¿Habrá otra como tú? Seguramente no, y no espero encontrarla. Si la encuentro, me corresponderá, y seré feliz. Sino, de cualquier manera, entérate, fuiste la primera. Detesto no haber podido encontrar el valor para decirtelo antes. Odio lo cobarde que soy y mis entrañas por haber ignorado esto por tanto tiempo. Estoy feliz si tu lo estás, aunque por la felicidad de él, me podría importar menos. Estoy feliz porque por mucho tiempo creí tener un corazón de piedra, que no llegaría nunca a enamorarme. Por eso no puedo decir que lo estoy, pero estas lágrimas no pueden significar otra cosa. No me da miedo decir esto, me importa poco lo que digan si soy un tonto por tí, o si prefiero el vino al ron, o sí hubiese respetado en tí cada centímetro.
No hablaré de lo que pudiese haber sido, de lo que te hubiese podido dar, ni de lo que hubiese hecho por tí.
PD: ¿Qué crees?