Monday, March 22, 2010

Los verdaderos detonantes de una rebelión popular


Una tarde de ocio después de clases, me acosté en la cama boca arriba a pensar. En medio de la meditación, alguien viene a decirme que me quedaré solo en la casa y que debo recordar apagar el aire acondicionado a las 5:00pm, hora en el que el racionamiento eléctrico golpea este circuito de la ciudad. Hacia las 4:30pm voy a tomar un baño (antes de que el hidroneumático deje de funcionar) y mientras, sigo pensando.

Recuerdo de pronto principios de año, hace muy poco, tiempo en el que el gobierno decidió devaluar la moneda. Pensé en las personas que planeaban hacer un viaje de estudios, como bien tengo un amigo, y sus presupuestos se habían duplicado. Pensé entonces, “que molestos deben estar ellos con el gobierno”. Sin contar las demás consecuencias que la medida también lograría traer.

Recuerdo también una vez en la que me dijeron que las discotecas cerrarían muy temprano, como en efecto lo hicieron, y el veinteageismo cumpleaños de una amiga se pospuso para hacerlo en su casa. Los que tenían planeada una sorpresa dijeron: “Rayos”. La cumpleañera dijo: “Recorcholis”

Otro caso es el de RCTV Internacional, sacado del aire por segunda vez. Cuando la señora que limpia en la casa escuchó la noticia dijo: “Cáspita”. No podría ver el desenlace de sus novelas de la noche.

Posiblemente el caso de la inseguridad sea otro. A solo 5 casas de aquella donde vivo, irrumpieron unos ladrones, en medio de la tarde, a llevarse lo que pudieran sin ser detectados. Lograron llevarse televisores y DVDs. Cuando llegaron los dueños con nuevas películas dijeron: “Rayos… y centellas.”

Pensando en otros casos, salí del baño, me vestí, apagué el aire y bajé al piso de abajo. Encendí el televisor para ver si la señal había vuelto, pues seguramente estaría llegando la luz a la estación de Inter. Gracias a Dios, había señal y, para mi regocijo, en Warner Channel estaban dando The Big Bang Theory, una de mis comedias favoritas.

Eran las 5:14pm según mi reloj, y la luz no se había ido. Con un poco de esperanza busco una galleta y me siento a verla. Sheldon Cooper acababa de hacer uno de sus chistes prácticos, y en el momento en el que abría la boca para decir Bazzinga!, la corriente se cortó. Con mi galleta a medio camino entre mi mano y mi boca, me levanté del sofá, y entre los gritos eufóricos de los niños de mi parque, salí a la calle y grité:

“ ¡CHAVEZ! ¡EL COÑO E’ TU MADREEEEEEEEE!”

La verdad es que nuestro sistema nervioso es como el de las ranas, como dice Al Gore, déjalas en un caldero del que puedan escapar y que hierva lentamente, no se inmutará y al fin, morirá. Pero si la intentas lanzar a un caldero con el agua ya a altas temperaturas, saltará de inmediato. A veces necesitamos un golpe directo a la cara para reaccionar. También es que muchos de nosotros venezolanos, somos muy egoístas de nacimiento, y hasta que no nos afecte a nosotros, no hacemos nada. El dicho es cierto: No sabes lo que tienes, hasta que lo pierdes. No esperes a comprobarlo.

PD: No se puede dejar morir a la rana, debe ser rescatada.

Sunday, March 21, 2010

Nado sincronizado

El nuevo pasatiempo de todos es el Internet. La piquiña que genera el tema al gobierno es indudable y falta de explicaciones por naturaleza. Faltos de cromosomas sin embargo, como el Presidente de la República, estan prontos a abrir un Blog para defender la Revolución y convertir el espacio cibernético de los venezolanos en una trinchera. Por esa razón no me esforzaré en convertir este Blog en un lugar plural o efectivo ni mucho menos, lo que me pondría en riesgo de expropiación, por lo menos hasta que Misifu se consiga uno.

La apertura de este Blog coincidió misteriosamente con la de Esteban y quiero dejar claro que no hubo presiones gubernamentales de por medio, ni la última fue causa de la primera. Queda claro que el Internet no es una cosa libre donde se dice y hace lo que venga en gana, así que hay que lavarse la cara y unirse al vicio. Bienvenidas sean las ganas.